La endodoncia es la especialidad dentro de la odontología que se encarga de tratar la patología pulpar (nervio dentario).

¿Por qué?

Cuando tenemos una agresión externa, de tipo cariogénico por ejemplo, el interior del diente (pulpa dentaria) sufre una infección bacteriana la cual tiene que ser tratada desde el interior del mismo.

¿Cómo se realiza?

La endodoncia es un procedimiento que tiene muchos pasos y procedimientos asociados.

Para un buen éxito hay que llevar un correcto protocolo y una asepsia en el proceso. Normalmente la endodoncia se realiza en una sola sesión pero esto es variable dependiendo del estado previo del diente (si está necrótico o vital) y de las complicaciones externas asociadas al mismo.

Pasos a seguir…

1º Visita: El diagnóstico. Una primera visita exploratoria es la más importante en el proceso. El correcto diagnóstico es vital. Como medios diagnósticos contamos con la radiografía panorámica y la periapical. Normalmente el hallazgo de este tipo de lesiones los obtenemos porque el paciente acude con sintomatología asociada como dolor, sensibilidad al frío y/o calor, dolor a la percusión… y en otras ocasiones el hallazgo es fortuito y lo observamos en la exploración clínica inicial.

Las lesiones dentarias de tipo pulpar se pueden dividir en tres situaciones clínicas.

  1. Pulpitis reversible: cuando hay una alteración de la pulpa dentaria en la que se produce molestias/dolor con el frío, una vez tratada la lesión remite la inflamación va disminuyendo la sintomatología y volvemos a una situación de normalidad clínica.
  2. Pulpitis irreversible: cuando la alteración es constante y tanto frío como calor producen dolor. En este caso hay que realizar la endodoncia para poder eliminar todo el tejido pulpar alterado.
  3. Necrosis: el paciente no tiene sintomatología pero hay lesiones normalmente óseas con la aparición de abscesos periapicales y lesiones óseas asociadas a la patología endodóntica.

2º Visita: procedemos a la apertura del diente. Se realiza en la corona dental bajo el efecto de anestesia local. Eliminamos toda la lesión cariogénica y accedemos al interior del diente. Una vez en este punto pasamos a realizar la endodoncia en sí.

Dentro de los pasos de la endodoncia encontramos:

  1. Instrumentación. Tratamos los conductos dentarios con limas especiales de endodoncia. Las limas tienen una forma cónica y unos diámetros determinados los cuales nos permiten conformar los canales radiculares dándole la anatomía adecuada llegando así hasta el ápice del diente (final de la raíz).
  2. Obturación. Rellenamos los conductos una vez conformados con un material denominado gutapercha. La gutapercha no es más que un caucho usado para rellenar los conductos e impedir que haya una recolonización bacteriana.

3º Visita: Normalmente una semana después de haber terminado la endodoncia procedemos a la reconstrucción de la corona dentaria. Es tan importante una buena endodoncia como una buena reconstrucción. El diente endodonciado tiende a deshidratarse como una rama que arrancamos de un árbol y tiende a volverse como la madera quebradiza. A la hora de reconstruir el diente si la rotura es tan grande como para verse debilitada la estructura remanente hemos de ponerle algún tipo de protección para prevenir así su rotura. En este caso solemos colocar incrustaciones tipo Onlay las cuales son más estéticas y más conservadoras con el diente que una corona como las que conocemos ya que no hay que hacer un tallado circunferencial del diente.

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