¿Cuándo deberíamos poner un implante dental?

Los implantes dentales son un sustitutivo del diente original los cuales se insertan mediante una cirugía en el reborde óseo con una finalidad protésica y estética. Los implantes dentales son la mejor solución cuando el diente natural se ha perdido y no puede ser tratado. Con estos implantes el paciente conservará intactos el resto de los dientes produciendo una sensación más estética y una conservando mejor su salud dental. En la mayoría de los casos estos implantes son un recurso excelente, pero antes de tomar la decisión, es mejor informarse de todas las opciones disponibles para la mejora de nuestra salud bucal.

El campo de la implantología ha experimentado grandes avances en cuanto a técnicas y materiales (como los implantes de zirconio) haciendo que la tasa de éxito de estos implantes sea de un 97% y que estéticamente sea casi imposible distinguirlos de un diente natural. Muchas veces la desinformación hace que nos planteemos dudas respecto a este procedimiento y nos surjan ciertos miedos. Si estás pensando en realizar un implante y quieres saber cuándo es el momento idóneo, le invitamos a seguir leyendo.

Antes de proceder con un implante, el especialista debe realizar una serie de pruebas para garantizar que este recurso es apto para el paciente. Se llevará a cabo una prueba de imagen para verificar que es posible la colocación de un implante en él. También hay que explorar la encía para ver si está sana, si no lo está habrá que realizar un tratamiento previo. Por otro lado, se estudiará la oclusión, es decir, como muerde el paciente, para evitar que el implante reciba más presión de lo normal.

Cuando se pierde una pieza dental natural, es necesaria la colocación de un implante en el lugar donde se encontraba el diente original. Esto se hace para evitar una de las principales consecuencias que es la pérdida del hueso. Si el hueso maxilar no detecta el estímulo de la raíz de un diente, los dientes adyacentes empiezan a moverse para evitar el espacio que se ha generado a raíz de la pérdida del diente natural. Esto hace que se deforme la dentadura y se pierda la capacidad funcional de la masticación. Al colocar el implante evitamos la pérdida del hueso alveolar y del resto de dientes.

¿Qué puede ocurrir si no me pongo un implante dental?

Si se deja el espacio vacío del diente perdido, en la masticación la comida chocará con la encía dañándola y generando molestias. Esto hará que la masticación se realice solo por el lado donde no exista una falta de dientes por lo que se generará un mayor desgaste en esta zona provocando la posible pérdida de otras piezas dentales. También, como hemos comentado antes, el resto de las piezas dentales se moverán para cerrar ese hueco generando unos espacios interdentales más abiertos e irregulares lo que hará que los restos de alimentos se concentren en estos espacios provocando caries. Esto también llevará a que aparezca mayor sarro dificultando la higiene y que las bacterias se generen con mayor facilidad. Posponer la colocación de un implante solamente hará que el coste de la cirugía sea mayor ya que el hueso se encontrará en peores condiciones, la cirugía conlleve un mayor trabajo y el paciente experimente mayor molestia.

La colocación de los implantes dentales es relativamente sencilla pero es muy importante que acudas a profesionales especializados ya que se trata de una cirugía la cual, si se realiza de una manera indebida puede llevar a complicaciones. En Moraleja Smile tenemos un equipo de odontólogos especializados en Implantología y Periodoncia los cuales tienen una contrastada experiencia y trayectoria. Si quieres un primer diagnóstico sobre tu salud bucal e informarte sobre los implantes dentales y su procedimiento, pide cita online y acude a nuestra consulta, estaremos encantados de poder ayudarte a mejorar tu sonrisa.

2019-02-14T14:22:38+00:00